Ilustración de Muse: una persona duerme mientras Otto vigila y Rhino descansa junto a la cama.

Roncar es común, pero no es normal

Dormir no es perder el tiempo. Es el turno de noche de tu cuerpo.

Ilustración de Muse: Otto y Rhino participan en la limpieza de una oficina de noche.

¿Para qué sirve dormir?

Piensa en tu oficina un viernes a las siete de la tarde: papeles encima del escritorio, tazas, el basurero lleno. De noche entra el turno de aseo. Ordena, saca la basura y deja todo limpio. El lunes llegas y está impecable.

Tu cuerpo hace lo mismo mientras duermes: ordena lo que aprendiste en el día, repara, ajusta la presión y el azúcar. Si el turno de aseo no entra, al otro día trabajas sobre el desorden de ayer.

Eso que llamas «andar espeso» muchas veces no es la edad. Es aseo que quedó sin hacer.

Ilustración de Muse: Otto y Rhino exploran un conducto con anillos y otro blando; representación imaginaria.

¿Por qué ronco?

El aire entra por un tubo que casi entero tiene anillos, como la manguera de la aspiradora: la aprietas y vuelve sola. Pero detrás de la lengua hay un tramo corto, del porte de un dedo, sin anillos. Es manguera blanda.

De día, los músculos lo sostienen como una mano. Al dormir, esa mano se suelta. Cuando el tramo blando se estrecha y el aire pasa apretado, las paredes vibran. Ese ruido es el ronquido.

Por eso puedes empezar a roncar «si antes no lo hacías»: subir de peso, la nariz tapada, el alcohol o dormir de espalda estrechan ese tramo.

¿Roncar es normal o es peligroso?

Roncar es común, pero no es normal. No es señal de dormir profundo ni de estar muy cansado: es una señal ruidosa de que el aire está pasando con esfuerzo.

No todo el que ronca tiene apnea. Pero la mayoría de quienes tienen apnea, ronca. El ronquido es la alarma que se escucha desde afuera, y es gratis.

«Me quedo sin respirar cuando duermo»

Cuando el tramo blando no se estrecha, sino que se cierra del todo, el aire deja de pasar. El pecho sigue empujando, pero no entra nada. Eso es una apnea: literalmente, «sin respiración».

Haz la prueba: diez segundos sin hablar, sin moverte. Se hace larguísimo. Diez segundos es lo mínimo para que cuente como apnea, y hay personas que se quedan mucho más.

Cansancio al despertar: lo que pasa de noche

El cuerpo no se deja ahogar. Cuando falta aire, el cerebro toca la alarma: te despierta un segundo, la garganta se tensa, entra el aire de golpe (ese ronquido explosivo) y vuelves a dormir. Y empieza otra vez.

Es como si alguien te tocara el hombro cada pocos minutos, toda la noche. Nadie descansa así. Y al día siguiente juras que dormiste de corrido.

Estar ocho horas acostado no es lo mismo que dormir ocho horas.

Señales de apnea del sueño: ¿te reconoces?

Esta lista es un semáforo, no un diagnóstico. Si te reconoces, ve donde alguien que lo pueda medir. Y si no marcaste nada pero igual te sientes mal, ve igual.

Ilustración de Muse: un niño duerme y Otto permanece al lado de su cama.

Mi hijo ronca, ¿es normal?

Con un resfrío, puede pasar unos días. No es normal si ronca casi todas las noches, se ahoga, duerme con la boca abierta, transpira mucho de noche o de día anda muy inquieto, distraído o cansado.

En los niños, lo que más estrecha el paso del aire suelen ser las amígdalas y las adenoides grandes. El otorrino las revisa y, si son la causa, hay tratamiento.

Ilustración de Muse: la doctora conversa con una persona frente a una endoscopía en pantalla, junto a Otto y Rhino.

Ves lo que yo veo

En la consulta, la Dra. Migzy mira tu nariz y tu garganta con una cámara fina, y tú ves lo mismo en una pantalla grande. Ves tu propia manguera: dónde se estrecha y por qué.

Imagen real en pantalla: tímpano normal. Michael Hawke MD, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.

¿Cómo se estudia el ronquido?

La mayoría cree que hay que dormir en un hospital lleno de cables. Hoy, muchas veces, el examen se hace en tu casa: te llevas un equipo chico, duermes tu noche normal y al otro día lo devuelves. No duele, no pinchan. Mide cuántas veces se te cerró la manguera y cuánto bajó el aire.

Si hace falta ver exactamente dónde se cierra, existe la endoscopía de sueño: con sedación, en pabellón, se mira con cámara mientras duermes.

Apnea del sueño: ¿tiene tratamiento?

Sí, tiene tratamiento. No hay uno solo: depende de cuánto y dónde se cierra la manguera.

El más conocido es el CPAP: un equipo que sopla aire suave por una mascarilla y mantiene la manguera inflada, abierta, toda la noche. También puede servir tratar la nariz tapada, un aparato dental, cambiar hábitos o una cirugía cuando hay algo concreto que se cierra, como amígdalas grandes. Ningún remedio casero reemplaza el examen.

¿Dónde atiende la Dra. Migzy?

En Clínica Andes Salud Puerto Montt.

¡Oído al tambor! Esta noche, pregúntale a alguien en tu casa si roncas. El que ronca siempre es el último en enterarse.

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La ciencia detrás

Todo lo que leíste aquí está respaldado por estudios: cuánto dormir, qué es una apnea, cuántas personas la tienen en Chile, su relación con la presión, qué pasa con los niños y cómo se estudia. Si quieres más información, ve a nuestro blog: Apnea del sueño: lo que dicen los estudios.