Una persona en su dormitorio, acompañada por Otto junto a la cama.

La pieza se mueve. Tú estás quieto.

Terminó la fiesta infantil. Los globos quedaron en el suelo, lavaste las últimas tazas y por fin te acostaste. Pero al apoyar la cabeza, parece que la pieza sigue dando vueltas. No te subiste a ningún juego. Igual sientes que no puedes bajar.

Si el mareo aparece con debilidad, habla torpe, visión doble, dolor de cabeza súbito intenso o una caída, ve a URGENCIAS. No esperes una hora con el otorrino.

Una persona y Otto sobre un muelle junto al agua.

¿Vértigo o mareo es lo mismo?

«Ando mareado» puede querer decir varias cosas. Que la pieza gira. Que el suelo parece un barco. Que te falta firmeza al caminar. O que sientes que te vas a desmayar.

Vértigo es el nombre de la sensación de movimiento cuando estás quieto, o cuando el movimiento se siente distinto de lo que ocurre. Mareo es una palabra más amplia. Ninguna de las dos cuenta por sí sola de dónde viene.

En la consulta, dilo como te sale. No necesitas llegar con el nombre correcto.

Una persona se acuesta en su cama mientras Otto la acompaña.

Me mareo al acostarme en la cama

Te das vuelta para apagar la lámpara y todo parece moverse. Después pasa, pero ahora te da miedo volver a acostarte. Ese detalle —que aparezca con un cambio de posición— le sirve mucho al otorrino.

Hay problemas del oído interno que pueden dar esa sensación. También hay otras causas. Leer una descripción parecida a la tuya no permite saber cuál es.

Vértigo posicional paroxístico benigno

El nombre parece más complicado que una dirección nueva. «Posicional» habla de la posición; «paroxístico», de episodios que aparecen en crisis. Se suele abreviar VPPB.

Es un problema del sistema del equilibrio del oído interno que el otorrino puede evaluar en consulta. Que lleve «benigno» en el nombre no significa que debas aguantarlo: puede interrumpir el trabajo, el sueño y la confianza para moverte.

No todo mareo al mover la cabeza es VPPB. Ve al otorrino para que lo revise.

Vértigo: causas más comunes

Es como escuchar un ruido en el auto: decir «suena» no alcanza. Importa cuándo aparece, cuánto dura y qué más ocurre al mismo tiempo.

Con el equilibrio pasa algo parecido. En la evaluación se revisan el oído interno y otras posibles causas. Cuenta si empezó de golpe, si viene y va, si notas zumbido, si oyes distinto o si hay dolor de cabeza. El otorrino decide qué necesita examinar y si hace falta otra evaluación.

Si aparece zumbido de un solo lado, al ritmo del pulso o junto con mareo, ve pronto al otorrino. Si de pronto escuchas menos, busca atención hoy; si no consigues atención, ve a urgencias.

Vértigo por estrés

Llegas después de un día pesado, te mareas y alguien dice: «Son los nervios». Puede sonar tranquilizador, pero deja sin responder qué te está pasando.

Cuenta también cómo estás durmiendo y qué te preocupa. Tu día importa, pero la palabra «estrés» no reemplaza revisar el oído, el equilibrio y los demás síntomas. Ve al otorrino; no necesitas demostrar que estás tranquilo para que te escuchen.

Si buscas un significado espiritual, tus creencias merecen respeto. Desde la medicina, esa búsqueda no permite saber la causa del mareo. La evaluación tiene su lugar, junto a lo que sea importante para ti.

Crisis de vértigo: ¿qué hacer?

Cuando todo parece moverse, cuesta hasta explicar lo que pasa. La primera pregunta es dónde pedir ayuda.

Mareo con debilidad, habla torpe, visión doble, dolor de cabeza súbito intenso, caída o dificultad nueva para mantenerte de pie o caminar: URGENCIAS. Aunque después mejore.

Si empezó de golpe, es intenso y no cede, busca atención urgente aunque no notes esas otras señales. Si son episodios que se repiten, ve al otorrino para estudiarlos. No intentes decidir por una página si vienen del oído o de otro lugar.

Mareo y vómito: ¿qué tomar?

Es comprensible querer que pare cuanto antes. Pero una receta encontrada en el teléfono no puede decirte por qué te mareaste ni revisar si estás perdiendo audición.

Aquí no indicamos qué tomar. Si el mareo es nuevo e intenso, sigue sin ceder o los vómitos no te dejan retener líquidos, busca atención urgente. Para los episodios que vuelven, ve al otorrino y cuenta también las náuseas: son parte de la historia.

La doctora conversa con una persona en consulta, acompañadas por Otto.

¿El vértigo tiene cura o tratamiento?

Lo que quieres es volver a acostarte sin miedo, subirte a la micro o caminar al trabajo pensando en otra cosa. El tratamiento parte por saber qué está causando el síntoma.

Hay tratamientos que el otorrino realiza en la consulta. En algunos problemas del equilibrio también se indica rehabilitación guiada por profesionales. El plan depende de lo que se encuentre; no hay una promesa de cura que sirva para todos.

No pruebes maniobras ni ejercicios de internet por reconocer tu síntoma en un video. Ve al otorrino para que evalúe qué corresponde en tu caso.

Mareos constantes

Si el mareo se quedó contigo, aunque ya hayas aprendido a disimularlo, ve al otorrino. Cuenta qué cosas dejaste de hacer: ir al almacén, jugar con tus hijos, salir solo. Eso también importa.